Vivimos en un
odioso sistema de patriarcado y de dominación machista.
Y estamos así
según la antropóloga francesa Francoise Héritier, desde hace "apenas"
200,000 y 50,000 años atrás; en la época de los cazadores-recolectores: ¡PRIMITIVOS! Cuando según los cálculos de investigadores sostienen que el
planeta estaba habitado por menos de 100,000 individuos.
Época antes de
la agricultura y en la que se vivía en grupos consanguíneos de 15 a 20 personas, que luego al darse cuenta de que la procreación en un mismo grupo, los niños
morían pronto o nacían con taras; entonces los varones intercambiaban a las
mujeres, aspecto muy típico que marcaría como machismo sexista. Muy lejos de
mas bien dar origen a respetar y admirar más a la mujer, que tiene la
extraordinaria y misteriosa capacidad de producir o "fabricar" no
solo cuerpos iguales a las suyas sino también diferentes, como son los cuerpos
masculinos. Osea se le negó de ese fundamental derecho y pienso que de esta
manera se inventó la hipocresía.
Esta
explicación no resiste a la más leve observación del reino ANIMAL, donde las
diferencias físicas entre machos y hembras muchas veces son mayores que entre
los seres HUMANOS y donde sin embargo, no existe ningún sistema de dominación
entre los sexos.
La única
especie que tiene la capacidad de PENSAR y que es en la que los machos dominan,
maltratan, torturan, matan a las hembras, es la especie humana. De hecho que asumo ES POR
EXCESO DE HUMANIDAD y no por exceso de bestialidad o de testosterona, puesto
que los animales si logran "controlarse".
Luego, observaron que sin coito, no había embarazo ni reproducción. Y tal parece que a
los hombres les entró un miedo. Miedo por ese poder exorbitante de producción
de las mujeres; ya que si podían fabricar varones, también podrían dejar de
hacerlo; entonces encontraron una relación entre coito y reproducción y con
esto una manera de controlar esa capacidad de las mujeres, haciendo por lo tanto prevalecer
que los varones son los que introducen a los hijos en el cuerpo de las mujeres,
autoproclamándose que son los verdaderos productores y que de tal manera las
mujeres deberán dedicarse al cuidado de los nuevos humanos desde que están en
la barriga. A esto, Héritier lo denominó "valencia diferencial de los
sexos". ¿Que genio el varón, no?, supo convertir a la mujer en mero
receptáculo derivando todos los estereotipos de género que llegaron a ser
universales: la mujer-objeto, la mujer abnegada, dulce, compasiva, fiel con la
maternidad obligatoria, que se sacrifica por sus hijos y necesitada de un macho
protector y procurando a la vez que éste no vaya sembrando su semen de flor en flor;
mientras la mujer presa de sus hormonas y prohibida de todo y loca a la que hay
que controlar.
Supongo que
sobre esta creencia se construyeron las sociedades y así se dijo y se dice que
el hombre (varón y mujer) siguieron "evolucionando y progresando".
Y bueno. La
palabra historia es femenina, pero sus protagonistas han sido en la mayoría de
los casos, los varones; mientras la mujer, por condicionamientos sociales,
motivos religiosos, principios preconcebidos o prejuicios y de manera
consciente o subconsciente; el varón la ha dejado relegada a un segundo plano.
Sobre esto,
nos saltamos a la época medieval, en la que la humanidad dizque ya era
CIVILIZADA, y supone que la condición de la mujer por supuesto tendría que
haber mejorado, pero NO, todo lo contrario fue peor que en la época primitiva y
me refiero a esta parte de la historia con mucho temor porque es tan sesgada,
ya que la escribieron los varones; especialmente los clérigos misóginos y
dogmáticos como los son hasta hoy; que al tener el privilegio de escribir eran
los dueños de la verdad. Aquí seguramente mi modo de pensar será acribillada,
despotricada y por no decir lo menos me dirán blasfemo. Pero es en esta época
donde el poder de la iglesia era determinante. La Biblia, sobre todo el Antiguo Testamento, prohibe la magia: "No realizaréis adivinación ni magia" (Levítico 19,26; Deuteronomio 10,10). Además llama a la persecución de la magia: "Los magos no los dejarás vivir" (Éxodo 22,17). Esta formulación fue traducida, de forma gramaticalmente correcta, mas tarde reformada por Martin Lutero en el Renacimiento como: "Las magas no las dejarás vivir". Pero brujas, en el sentido moderno, no aparecen en la Biblia, lo que no evitó que los teóricos de la brujería usaran estas menciones como prueba de su existencia y para su condena. Así se
suscitaron aberraciones que en muchos casos dieron lugar a las que suceden
hasta en la actualidad, porque siempre que pensamos en dicho período, marcado
por la guerras, la peste, el hambre, el poder feudal y de la iglesia, viene a
nuestro imaginario de lo que ahora me ocupo, sobre el papel de la mujer: el
derecho pernada, el cinturón de castidad, la persecución de las brujas, etc...
Según varios historiadores así era en la Alta Edad Media, donde el marido podía
matar a su esposa adúltera o hasta tan solo por sospecha, o donde pobre de
aquella mujer esclava que se casara fuera de los dominios de su señor, pagaban
las culpas hasta los hijos; también afrontaba peores situaciones: violaciones,
raptos, repudia hasta sepultadas en un convento.
Es que de verdad me lleno de
vergüenza ajena que casi prefiero no decirme "humano"...
Y sin embargo
se dice que el hombre siguió "progresando".
Saltemos al s.
XIX; les advierto que estoy rojo, no sé si de enfado o de una inocultable
vergüenza. Sin embargo seguiré hasta donde me propuse llegar.
A finales de
este siglo XIX, en la que la literatura científica y pseudocientífica, encabezada
por el alemán Paul Julius Moebius (¿Les suena este nombre? Es el autor del
libro: "La inferioridad mental de la mujer"), era muy inconsistente y de carácter
antifeminista, éste estudioso se esforzó en demostrar la deficiencia
fisiológica mental de la mujer. Moebius degradó incluso más aún la condición
femenina negando la supuesta superioridad moral que en aquel tiempo se le
atribuía. No contento con ello, popularizó los hallazgos de Theodor Ludwig W. Bischoff acerca del menor peso del cerebro de la mujer.
Sorprendentemente, en su oportunidad, la feminista Carmen de Burgos Segui
tradujo y prologó la obra de Moebius, en el que respetó tales principios; española a quien se le considera la primera profesional femenina de España.
Luego el destacado médico gallego Roberto Novoa Santos llegó a escribir el
libro: "La indigencia espiritual del sexo femenino" (Las pruebas anatómicas,
fisiológicas y psicológicas de la pobreza mental de la mujer. Su explicación
biológica). Valencia: F. Sempere ed; 1908, en el que denunció la mísera y
deficiente educación psicológica del público masculino y su culto al ídolo
"Mujer", llegando a afirmar: "Sería muy conveniente que un sismo
espiritual demoliera todos los grandes prejuicios sobre la ´inteligencia y
genio femeninos´". Incluso fue más allá y llegó a utilizar argumentos
endocrinológicos endebles para argumentar "las insalvables diferencias
fisiológicas entre los sexos".
Se pueden imaginar?
A manera de
amenizar les comento algo de Theodor Ludwig Wilhelm Bischoff (1807-1882), que fue un Anatomista y Fisiólogo alemán que ejerció como profesor de anatomía
en la Universidad de Heidelberg, de fisiología en la Universidad de Giessen y
de ambas materias en la Universidad de Munich. Tras decenas de años investigando
el cerebro humano hizo públicos sus estudios en los cuales decía que el peso
medio del cerebro del hombre era de 1.350 gramos, mientras que el promedio para
las mujeres era de 1.250 gramos. Su alta convicción machista hizo que viviese
toda su vida convencido de que la mujer era un ser de menor capacidad
intelectual que cualquier hombre.
Este biólogo
que para él, la capacidad intelectual del hombre era mayor que de las
mujeres, MACHISTA REDOMADO QUE PROBÓ SU "PROPIA MEDICINA"
PERO QUE NUNCA SE ENTERÓ, porque a su muerte, donó su propio cerebro a la
Ciencia. Y adivinen, el análisis indicó que pesaba 1.245 gramos. Osea menor que
el de la mujer... Es que de verdad, esta vez, si que me produce risa.
Ya no quiero
avanzar más, lo siento. A lo mejor les he aburrido; además ya es de dominio
general la hipócrita pose de los actuales científicos y políticos con eso del
homenaje por el DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER. Cuando las aberraciones contra
la mujer continúan y nadie es capaz de detenerlas. Siendo éstas, realizadas tan salvajemente o más que aquellos
primitivos...
Pero yo quiero manifestarles a todas las mujeres, que su
maravillosa existencia es lo mejor de este mundo, que reconozco su gran valía; vaya para ellas mi mas profundo respeto y cariño. FELIZ
DIA!
Madrid, 06 de marzo del 2014
Luis Wilfredo Guillén Rojas

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